Señor director:

Carta sobre los cincuentones

Le comento que la vejez es solamente un estado por la que todos nosotros debemos de pasar, si es llegamos, porque uno no sabe hasta cuándo va a vivir, ya que como dice un pensamiento "Cualquiera puede llegar a los 18 años, pero son poco los que llegan a los 70 años".

Sin embargo siempre debemos mantener nuestro corazón joven, porque muchas veces puede haber personas que son muy jóvenes pero en su corazón son muy viejos ya que son amargados; y al contrario hay personas de avanzada edad pero que tienen un corazón de muchacho joven que disfrutan de la vida. Estoy de acuerdo con el Sr. Mikel Agirregabiria en que la vejez llega cuando se pierde la curiosidad pero me permito añadirle que también llega porque no se disfruta de todas la cosas sencilla que conforma la vida, es decir vivir como si fuera el ultimo día.

Felicito al Sr. Mikel Agirregabiria por sus cincuenta años y espero que siga cumpliendo más.

Dany Bravo (ECUADOR)

 

Señor director:

Excelente artículo, el de Mikel Agirregabiria Agirre!!!

Aunque aún no he llegado a los cincuenta, le estoy pisando los talones... Este año cumplo cuarenta y seis.

Como dice Mikel, quien nos quita lo bailado a todos los que hemos disfrutado del tipo de vida que describe en el artículo. Éramos muy felices con tan poco. Y eso muestra, que sin estar en contra de los avances tecnológicos, que libre vive uno cuanto menos tiene. Y no quiero con esto caer en la frase repetida.

Pero en mi propia vida lo compruebo día a día. Cuando no tenía más que algo de ropa y lo indispensable para funcionar, era mucho más libre. Cuando tuve mi "primera posesión": un walkman (por ejemplo) ya empecé a estar pendiente de si andaba bien, si el cassette patinaba, y ya perdía la tranquilidad. Cuanto me saldrá el arreglo, ya que no podré comprar uno nuevo. Y así, puedo seguir sumando cosas y cosas que si bien son muy útiles, si no funcionan nos hacen perder la paz. Y no digamos si "desaparecen misteriosamente o nos las roban". Y eso que parto de la idea de no tener como meta los bienes materiales.

Todo el artículo, es a mi gusto, para aplaudirlo.

Pero qué final.... Sin duda la felicidad es el antídoto. Y que felices podemos ser con la experiencia adquirida por "tradición" y por los años. A mi personalmente, cada vez me gusta mas conversar con gente mayor. Cuanto mas mayor, mejor. Cuanto aprende uno......

Voto y rezo, para que no nos dejemos llevar por una sociedad que quiere dejar de lado a los "viejos". Todo lo que somos y tenemos, es porque ellos han vivido antes sin pensar si disfrutarían de lo que hacían. Plantaron árboles, sin saber si iban a gozar su sombra. La idea era que alguien la pueda disfrutar.

Gracias, Mikel, porque has refrescado mi alma y supongo que la de muchos.

Maria José Volpacchio, Buenos Aires (ARGENTINA)

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