DEIA Diario de Euskadi                                                                                                                                                                     Jueves, 6-Marzo-2003

METRO EUSKADI OPINION ESTADO MUNDO ECONOMIA DEPORTES D2


Disparates políticos

Mikel Agirregabiria

          ''Me se ha ocurrido…'' que esto del terrorismo tiene solución. Con todos los respetos, creo que desde Madrid no saben gobernar. Desde Euskadi vemos mucho mejor cómo resolver los problemas. Para empezar las radios de postín deberán comenzar diariamente a calificar como imbéciles a los dirigentes del partido del gobierno español, y seguir con acusarles -­directamente-­ de cómplices del terrorismo, genocidas,… con las argumentaciones al uso de los contertulios sabelotodo trufados con renegados reconvertidos. Las decenas de cámaras de Euskadi se desplazarán a Valencia, donde los coches quemados en un año superan a los de la apagada kale borroka en toda la historia vasca.

            Deberán cerrarse todos los periódicos en castellano, juzgar a sus directivos por animar al enfrentamiento civil en un tribunal especial ubicado en Bilbao, amenazar a los españoles con suspender las elecciones, y cegar toda posibilidad de que expliquen sus posiciones en televisión, donde se emitirá machaconamente imágenes de una docena de manifestantes de cualquier ‘‘plataforma basta’’, antes que informar sobre esos marginados millones de alborotadores pacifistas. Se inculpará a la enseñanza española, porque se ha comprobado que todos los terroristas y delincuentes se formaron en alguna escuela.

            La Constitución y el Estatuto serán incumplidos otros 25 años, también unilateralmente pero ahora asumiendo competencias a voleo, para colaborar a la resolución del conflicto. ¡Ah, en tanto persistan los problemas terroristas los españoles deberán renunciar a sus opciones políticas, al nacionalismo español, a la nacionalidad y a la soberanía! Pequeñas concesiones para tan eficaz solución. Con estas simples medidas destinadas a resolver el ‘‘problema español’’, que no a ocultar fracasos de chapapotes y belicismos, es indudable que, en otros cuarenta años, la democracia se fortalecerá, viviremos felices y contentos y, colorín colorado, este cuento se habrá acabado.

           Espero no haber desbarrado… más que ciertos políticos, a quienes sólo deseo que se civilicen y concierten con la mayoría vasca un poco más que hasta la fecha, y nos apaleen metafórica y literalmente un poco menos.

Mikel Agirregabiria. Getxo

Página de Inicio