Número 117   II época
 
Domingo, 6 de julio de 2003
Nueva réplica
Artículo original. 4-7-2003
Última réplica para D. Pedro Espinosa
Artículo original. Escrito el 6-7-2003

Sr. Agirregabiria:

Parece usted asombrado de que se le haya replicado. Aunque ya se lo aclaré, le reitero el motivo de mi réplica: su parcialidad y su falta de rigor. ¿O es que usted pretende que nos quedemos todos tan tranquilos mientras nos pontifica acerca de lo maravillosos que son en el PNV, en contraposición con "los intereses reaccionarios del PP", "la doble actuación socialista según la orilla del Ebro", "los lamentos jeremíacos de Mayor Oreja", etc.? Lo asombroso, en su caso, es que no le hayan replicado antes.

Sólo por el hecho de que uno fuese votante de cualquiera de los partidos a los que usted se refirió con desprecio, y en verdad lo hizo, ya hubiera motivado la réplica a su parcialidad. En cuanto a la falta de rigor, es evidente desde el momento en que usted se lamenta de los insultos hacia el indómito vasco representado por... y unas líneas antes o después descalifica a populares y socialistas representados por... Ahora bien, si lo prefiere, no tengo inconveniente en cambiar la palabra rigor, referida a coherencia, por la de incongruencia con sus propios planteamientos: Yo ataco o desprecio al PP/PSOE pero nadie debe sentirse herido o molesto, al fin y al cabo sólo les votan cuatro gatos, no como al PNV, que no para de ganar elecciones y además nos tiene a todos "metabolizados". No, amigo, si uno quiere poseer rigor o ser congruente, es mejor no lastimar primero para que luego no te lastimen en la respuesta.

Dice usted que no tiene "responsabilidad política alguna ni pasada, ni presente ni futura (sic)" (eso esta bien, me gusta la polémica con los videntes). Nadie lo afirmaría a juzgar por el incienso que derrama a manos llenas en su carta del día 24 de junio sobre el PNV y sus representantes. Déjeme decirle, pues, que si no tiene responsabilidad política, y yo le creo, vocación y entusiasmo no le faltan, y además se le nota y mucho. ¿Ha probado a presentar sus cartas publicadas en alguna sede nacionalista? Igual le ponen en la candidatura de su pueblo. Créame, ningún ciudadano de a pie, al menos de los que conozco, es capaz de dorar la píldora de ese modo a un simple partido político, sea el que sea, sin que haya un mínimo de "ardor guerrero".

Dice usted que su punto de vista, cito: "puede contribuir a enriquecer el criterio de muchos lectores españoles que reciben múltiples informaciones del "tema vasco" casi siempre desde "creadores de opinión" de otras latitudes". Naturalmente que puede contribuir a enriquecer, y en ese sentido yo soy de los primeros que le anima a que siga escribiendo a los distintos medios y exponiendo su opinión (que yo leeré), pero luego no se queje si se le contesta con opiniones antónimas y se le dejan al descubierto sus incongruencias. Por ejemplo, ¿nos toma por bobos en pañales cuando habla de "creadores de opinión de otras latitudes"? ¿Acaso piensa que no somos capaces de discernir, contrastar y filtrar la información que recibimos?

Tengo un buen amigo vasco, nacionalista declarado y votante de EA, que utiliza sus mismos argumentos: Cree que por el hecho de que yo no resida en el País Vasco no estoy en condiciones de saber lo que pasa allí. Y, por lo tanto, cada vez que polemizamos (lo cual sucede muy a menudo), y le pongo en un apuro del que no sabe salir, acaba diciéndome que yo no tengo ni idea porque toda la información que recibo está manipulada. Bueno, pues eso más o menos es lo que usted viene diciéndonos a los lectores de El Semanal Digital.

Mi amigo, a pesar de ser vasco y de Bermeo (como aquel que dice de Bilbao, ya me entiende), igual que usted aún no ha conseguido el poder divino de la ubicuidad; de donde se deduce que si uno descarta aquello que directamente presencia, y a veces ni eso (¿ha sido penalti?), el resto es información servida por los medios, aunque se refiera al pueblo de al lado o tres calles más al norte. Unos medios que, según usted, cuando corresponden a otra latitud son creadores de opinión. Para mí, sin embargo, la mayor "creatividad" (tecnología punta) se da en los medios nacionalistas, como pude comprobar personalmente durante la larga etapa en la que veía a diario la ETB o la TV3, aunque supongo que las televisones autonómicas gallegas y andaluzas no andarán muy lejos.

Sobre el nacionalismo español (usted lo cita como queriendo decir ¡y tú más!) yo nunca he opinado nada. Naturalmente que existe, puesto que exaltados o extremistas hay en todas partes, supongo que el nacionalismo español está representado por gente como Fuerza Nueva, Falange Auténtica y otros grupúsculos afines, todos marginados del voto del pueblo, justo lo contrario de lo que ocurre ahí en el País Vasco, que el PNV-EA gobierna desde hace siglos, con o sin PSE, y ha creado tal régimen que costará un "eg" desalojarlos; pero tranquilo, amigo, que con el tiempo y una caña hasta las más verdes caen. En la historia de una nación milenaria (España), 25 o 50 años no son nada.

Usted cita una serie de insultos que, al parecer, alguien dirige a Ibarretxe, lo que no nos dice es en qué medio se han difundido esos insultos y qué persona los ha proferido. Eso, en mi opinión, es lanzar la piedra y esconder la mano. ¿O es que quiere decirnos que todas "las radios de gran audiencia españolas" insultan a su Lehendakari? Si es así, permítame que lo dude. En cualquier caso, yo no comparto ni de lejos esos insultos personales y creo que las radios flaco favor se hacen a sí mismas si consienten que se insulte a un representante público. No, no me gusta nada, como tampoco me gustó oír lo de Aznar asesino en las manifestaciones pasadas, por cierto, algunas en el País Vasco.

Que yo sepa, los periódicos que se han cerrado por orden judicial en el País Vasco no lo han sido por usar el euskera (¡qué disparate!), si no por formar parte, apología incluida, de las actividades de un grupo ilegal. Es evidente que a uno de los dos, a usted o a mí, en este asunto nos han vendido la burra. Espero no ser yo. Tiene usted muchos más números para que se le adjudique el solípedo puesto que desconfía de la Justicia, que es quien cerró el diario.

El hecho de que Batasuna califique de sumisión al Estado la "Propuesta para la Convivencia" (Plan Ibarretxe) a mí me demuestra más bien poco, aseguraría que "ese mundo" de Batasuna, como algún nacionalista los denomina, quieren directamente la independencia y así lo manifiestan (lo único que les honra); no como otros, que sacan un plan que "no colma sus aspiraciones" y se ve con claridad meridiana que no es más que el siguiente paso para el mismo fin. Puro trapicheo, en suma.

Desde ya mismo le informo que cualquier proyecto independentista es perfectamente defendible a voz en grito, eso sí, como usted bien ha dicho, siempre que sea democrática y pacíficamente. A lo que yo añadiría: Y dentro de la ley. Y si en la actualidad la Constitución española y el Estatuto vasco no permiten el "Plan Ibarretxe", lo primero que tienen que intentar los nacionalistas es que la Constitución y el Estatuto se cambien y luego plantear el referéndum, la independencia y lo que quieran (nadie se rasgará las vestiduras por cualquier meta legalmente conseguida), pero siempre en este orden, no al revés como parece que se intenta.

En cuanto a que no conoce a nadie que quiera la expulsión del País Vasco de los no "abertzales", se referirá usted a los no abertzales sumisos y laboriosos, esos que se limitan a hacer lavadoras o herramientas de todo tipo (que luego les compramos nosotros) y no son nada conflictivos; pero también hay no abertzales con criterio (muchos de ellos vascos con ocho apellidos, que son a los que yo me referí como descendientes de los que libremente pidieron la adhesión a Castilla) y que poseen capacidad de réplica a las miserias del nacionalismo, esas miseria que prometen a "los españoles un status similar al de los alemanes en Mallorca" (X. Arzallus), o las fundadas en frases como estas: "El roce de nuestro pueblo con el español causa inmediata y necesariamente en nuestra raza ignorancia y extraví­o de inteligencia, debilidad y corrupción de corazón, apartamiento total, en una palabra, del fin de toda humana sociedad".

"Respecto de los españoles, las Juntas Generales acordaran si habrí­an de ser expulsados, no autorizándoseles en los primeros años de independencia la entrada en territorio bizkaino, a fin de borrar mas fácilmente toda huella que en el carácter, en las costumbres y en el idioma hubiera dejado su dominación" (S.Arana).

Esos, los críticos con las indigencias mentales citadas, temerosos de sus propias vidas, aunque usted lo dude salen del País Vasco por cientos (he llegado a leer la cifra, probablemente exagerada, de 200.000) y ningún nacionalismo les reclama para que vuelvan, al contrario: Puente de Plata. ¿O es que no sabe usted que el País Vasco, estadística y proporcionalmente (INE, mire su web), pierde población en cada censo? ¿O es que no sabe usted que hay comunidades limítrofes, como La Rioja, Cantabria, la provincia de Burgos, e incluso Navarra, que además de haber superado en riqueza relativa al País Vasco son de las que más crecen en población a cuenta de la gente que abandona Euskadi?

¿También aquí me han vendido la burra o me han facilitado información creativa? Por cierto, sabía usted que hace menos de 15 años el País Vasco figuraba en "renta per capita" en primer lugar de todas las comunidades españolas y ahora ocupa el puesto quinto, empatado con dos más, lo que la llevaría al octavo? (La Caixa, mire su web).

El nacionalismo, amigo Mikel, en mi opinión es el gran mal de entre-siglos, a partir de los años 20 del siglo pasado, cuando se consolidó el comunismo soviético (en el fondo, una especie de nacionalismo), surgió el nacionalismo japonés y de inmediato el nacionalismo italiano y alemán. Desde entonces, el mundo no ha hecho más que verter sangre y sufrir penalidades a cuenta del nacionalismo y sus deseos expansionistas, el ejemplo más reciente lo tenemos en los Balcanes. Creo que el nacionalismo tiene como futuro el cero más absoluto, tanto en España como en la nueva Constitución europea. Háganse un favor a sí mismos, asúmanlo y sean felices

Usted tiene toda mi consideración por creer sinceramente en algo insostenible desde el punto de vista humano, ético e intelectual, como es la ideología de Arana, pero lo que yo le pediría es que no pretenda convencerme (ni, por lo que sé, convencernos a muchos) de unas bondades inexistentes ni de un procedimiento "soberanista" al margen de las leyes. La ley debe ser cumplida por todos, guste o no. Si no gusta, se cambia democráticamente. Y si no se tiene la fuerza de los votos necesarias para cambiarse, en lugar de proclamar derechos histórico-fantasiosos en cada portal de escalera, uno debe amoldarse a la ley y esperar el tiempo que haga falta. Lo contrario, sea el tiro en la nuca de otros nacionalistas no tan democráticos, sea la Udalbiltxa ( o como se escriba) en cualquiera de sus dos versiones, sea este o aquel referéndum no contemplado en la ley, es, en mi opinión, simplemente un delito.

Finalmente asegura usted de mí que prefiero otra "victoria definitiva" como la de 1936 (sin duda se refiere al 39) y luego añade, a renglón seguido, que me habla sin acritud. Lo ve como es usted un incoherente. ¿No se da cuenta que con lo de victoria definitiva y 1936 me está usted llamando golpista, franquista, nacionalista español, etc. ¿Acaso pretende descalificar mis opiniones y así queda usted por encima, como el aceite? ¿En qué quedamos, me habla sin acritud o no? Solo usted ha entendido que cuando cito a "la bestia nacionalista" me refiero a los vascos en general, cualquier otro que haya leído "limpiamente" mi escrito (le cito a usted mismo) se habrá dado cuenta de que me refería en todo momento a "esos" (o sus alevines) que no andan lejos del millar de asesinatos y que ni usted ni yo queremos citar.


Pedro Espinosa García (4 de julio de 2003)
 


Mi muy estimado amigo Pedro:

Compruebo, con agrado, que se van produciendo tímidas aproximaciones, o creo entenderlo así. Pero para no aburrir en demasía a los demás lectores de "El Semanal Digital" seré muy breve en esta mi última respuesta, no por dar por finalizado unilateralmente el debate, sino por evitar eternizarlo. Creo que la verdad se pierde en las discusiones prolongadas.

1º No me asombró su réplica, que no es la primera, basta que repase "Estrella Digital" de primeros de marzo del presente año. Yerra, así pues, su suposición de que no me hayan contradicho anteriormente, e incluso, en otras ocasiones, me han contestado con gratas reafir-maciones. Las respuestas corroboran que han leído tus opiniones, lo que siempre es alentador.

2º No me siento lastimado por sus negativas opiniones sobre los partidos de ámbito vasco, ni espero ofender a nadie con mis legítimas opiniones sobre otros partidos, con más o menos votantes (en según qué país).

3º Me permitirá suponer, sin ser vidente como usted supone, que pueda mantener mi negativa a asumir cargos políticos en el ignoto futuro. Si usted me lo permite, claro, aunque quizá ahora me lo piense. Pero le agradezco que valore mi apasio-namiento político, creo entrever que sorprendido al no estar asociado al disfrute de ninguna respon-sabilidad/prebenda política. ¿Es éste su caso?

4º Quiero confiar y deseo que sea máxima la capacidad del electorado español de discernir y contrastar la información, pero -con todo respeto, con todos sus matices (Catalunya, Andalucía,…) y estadísticamente- le confieso que me preocupa su historial abrumadoramente monárquico, republicano, franquista, suarista (UCD), felipista (PSOE), aznarista (PP),...

5º Si usted cree que TVE, A3..., son modelos de televisiones no manipul-adas y que lo son menos que las que "no hablan en cristiano" como ETB, TV3,… pues no tengo nada que decirle, y sí mucho que felicitarle.

6º Me ha encantado su análisis por el que la ultraderecha española ha desaparecido del mapa político y se han democratizado en un PP centrista, mientras que un partido democristiano e interclasista como el PNV es un "régimen", como el que algunos deben añorar. ¡Que Santa Lucía le conserve la vista!

7º Si usted no ha escuchado los insultos a los políticos vascos en las radios "nacionales", excepto la SER, debe consultar con el otorrino-laringólogo. Y asesinos llamaron recientemente no sólo a los nacio-nalistas vascos, sino también a los de IU, el PSOE,… unos exaltados tan impresentables como cualesquiera otros.

8º El único periódico en euskera ha desaparecido y, hasta la fecha, no ha sido condenado ni uno solo de sus directivos. Quizá no nos acostum-bramos a que cierren las empresas donde hay directores presuntamente culpables. Pero su opinión sobre la libertad de prensa, la de los demás se entiende, está muy clara.

9º El derecho de autodeterminación para los pueblos no lo tiene que autorizar ninguna constitución, y cualquiera (hasta un Lehendakari) puede proponer cualquier proyecto político, democrática y pacíficamente.

10º Compre usted las lavadoras a quien le dé la gana, y no lo esgrima como argumento de peso político, porque mejoraría aquel dicho de mezclar churras con merinas.

11º Muchos vascos quieren ser como "alemanes en Mallorca" o "vascos en España", por lo que no es descabellado que quienes ansían renunciar a votar para las Cortes de Madrid, crean que los vascos en una Euskadi libre deban elegir su nacionalidad, o una u otra, para elegir presidentes o lehendakaris.

12º Un análisis histórico compa-rativo, remontándonos a 110 años o menos, no creo que dejase malparado al nacionalismo democrático vasco.

13º Hay vascos por todo el mundo, en una diáspora fértil, que nunca debió ser forzada, porque nadie debiera verse obligado a cambiar de residencia por causas ajenas a su voluntad. Desgraciadamente no es un fenómeno nuevo, ya que un altísimo porcentaje de las familias vascas hubieron de emigrar por la guerra y la postguerra del 36.

14º La calidad de vida vasca le aseguro que creemos que es preocupación de nuestros represen-tantes políticos, que defienden mejor nuestros intereses desde aquí que desde lejos (¡sobre todo después de oír su opinión sobre las lavadoras!).

15º Usted confunde gravemente dos tipos de nacionalismos, el expan-sionista de los imperialismos (nazi, japonés, británico, español,…) y el defensivo de las regiones y pueblos, que custodian una cultura y una lengua propia (realmente milenaria en el caso de "geure hizkuntza" –nuestro idioma-). Atribuyen los males del primero, agresor y decadente origen de las guerras de conquista, con el segundo emergente y de futuro que emancipa Naciones tras el desmembramiento de los imperios. Sólo desde una mente "colonialista" que conquista América o "pierde" Cuba, puede equipararse el "nacionalismo de lo propio" ("Nire aitaren etxea", Defenderé la casa de mi padre) con el nacionalismo invasor fascista, soviético,… y no con el de países como son los ya Estados checo, lituano, esloveno, croata,…

Desde la CAPV sabemos del respeto del Gobierno Vasco por sus Terri-torios Históricos y sus Instituciones Forales, y nadie pretende incorporar Navarra por leyes emanadas de la suma de los votos totales, ni por Historia. Únicamente por la voluntad de su ciudadanía. Sólo si Castilla, por ejemplo, mantuviese un similar respeto por sus provincias, por Soria o por Valladolid, dándoles la misma representación, aunque su población sea muy diferente (como los mismos 25 parlamentarios de Álava o Vizca-ya), y sólo si España debiera defender el idioma más antiguo de Europa en peligro de extinción (recuerde el clamor contra la desaparición de la eñe)... sólo entones España podría entender a Euskadi.

Reciba mi más cordial saludo, amigo Pedro. Un amigo más, espero, entre los muchísimos amigos españoles que tengo, con quienes comparto mi admiración por la lengua y cultura españolas, al igual que con otros amigos franceses, respecto de su lengua y cultura, que amo también muy especialmente como vasco nacido en este estratégico vértice de tres poderosas culturas (dado que el mar nos une con el universo anglosajón, que es mi cuarta debilidad). Con todos ellos, trato que conozcan, si no nuestra asombroso euskera –admiración de cualquier filólogo- en la que no les hablo ni escribo porque no me entenderían, sí algo de nuestra identidad, cultura y tradiciones.


Mikel Agirregabiria Agirre (6 de julio de 2003)