El mito de Ofelia

 Mikel Agirregabiria Agirre. Comentarios o sugerencias para el autor...


Un drama descrito en un cuadro favorito de muchos que somos románticos corregibles.

La desdichada Ofelia de la tragedia "Hamlet", es hija literaria de Shakespeare, como la gentil Desdémona o la dulce Julieta. Ofelia, prometida del atormentado príncipe Hamlet, se vuelve loca cuando éste, por confusión, mata a Polonio, chambelán de Hamlet y padre de Ofelia. En su desvarío, Ofelia vagabundea junto a un lago, recogiendo flores, y muere ahogada en las fangosas aguas. El nombre "Ofelia" parece estar inspirado en el griego "he ofeleía" (el socorro, la ayuda). Se ignora si Shakespeare se basó en algún precedente literario, como la novela pastoril Arcadia, publicada por el italiano Sanazzaro en 1504.

 La mejor imagen de Ofelia puede verse en la londinense Galería Tate, en un famoso óleo del precoz pintor John Everett Millais, considerado como el sucesor de Turner. Es la obra emblemática en el más puro estilo del romanticismo inglés. Millais deseó realizar este tema inspirado en Shakespeare, si bien una joven ahogada no era muy habitual en los cuadros de mediados del siglo XIX. Ello brindó al artista innumerables posibilidades de experimentar lo relacionado con la ausencia de gracia y equilibrio. Como modelo posó Elizabeth Siddal, una bella doncella que trabajaba en una sombrerería y que se convirtió en la modelo favorita de los artistas del momento, casándose posteriormente con Rossetti. Lizzy posó en incómodas condiciones permaneciendo durante horas sumergida en un baño de agua tibia. El resultado es una obra hipnotizadora y escalofriante cargada de poesía, en la que encontramos el realista naturalismo de los prerrafaelitas, alejado de las tendencias académicas del arte oficial de su época.

 Cuando Ofelia muere, pasando "de su melodioso canto a su turbia muerte" ("from her melodious lay to Muddy death"), se convierte en un imposible objeto de deseo. Ofelia cae cual estrella fugaz en un cielo de tragedia. Sentimos su sufrimiento y la vemos morir tan pronto, alejándose agua abajo con la luz de su sonrisa en los labios, como se desvanece cielo abajo la luz de los cometas fugitivos. Queremos quejarnos como ella en el único instante en que se lamenta: "To have seen what I have seen, see what I see!" (Haber visto lo que he visto, ver lo que veo). Porque hay un Hamlet en el fondo de todo corazón humano, y en la oscuridad de la conciencia de ese Hamlet, resta siempre el centelleo de alguna luz que no supimos recoger. La luminaria pasó, pero su estela queda, y jamás volverá aquella sonrisa a inundar con su hechizo nuestra existencia.

 El primer amor es la forma genuina de la felicidad, quizá la única: Ánima vaga, impalpable, huidiza, como Ofelia. Momentánea en cada vida, eterna en la memoria. Como Ofelia, un cielo que se nos ofreció y desdeñamos. Podemos pensar que Shakespeare, al dar vida mental a la divina hechura de su alma, presintió que en ella fundía para siempre las eternas aspiraciones del sentimiento ideal de todo corazón humano en todos los países y en todas las edades. Nunca produjo el arte una creación más pura, ni divinizado una realidad más humana, ni concebido una verdad más esplendente. El arte no demuestra, pero el arte presiente.

 ¿A qué aspira el ser humano? A todo cuanto ofrece Ofelia: sencillez, candor, sinceridad, inocencia en deseos y en pensamientos, delicadeza en sentimientos y en actos, capacidad para todos los afectos, desde temblar ante la presencia de su amante hasta tambalearse en su delirio de huida.

 El cadáver de Ofelia, ¡ay!, todavía sigue muriendo. Perecer como sucumbe Ofelia, nos sigue susurrando una belleza mágica, arrebatadora y sublime en el bosque sombrío donde aún habitan seres solitarios. Ojalá supiéramos encontrar los amores posibles, esas pasiones enfrenadas que posibilitan amores realizables y resistibles. Si nos moviésemos por buenos instintos, hallaríamos con facilidad querencias finitas, propias de amantes mortales que se atrevieron a amar.

Publicación a partir del 18-9-2004 en los habituales medios colaboradores, como la Weblog AGIRREGABIRIA.COM, Gaur Egun, CyberEuskadi (Columna diaria), Uribe Kosta Digitala (Colaboración diaria), Carta-Traca (Sección propia en Galicia Información), Revista Hasten + Cultura, Autores Católicos, Periodismo Católico, Página Digital (Argentina), Kaos en la Red, El Debate (IblNews, opinión destacada), Vorem ('Veremos' en valenciano, mejor colaborador), Ávila Digital, Ávila Red, Granada Digital, InfoNorte Digital, Nunca Más, Foro Republicano (Colaboración continuada), Sr. Director (Colaboración continua), Vistazo a la Prensa, Portal Miami, Foros EITB (Colaboración regular), Revista Pangea (Colaborador asiduo), El Torrentí, Noticias de Salamanca, La Fogata, Eusko Etxea of New York, ... además de la prensa digital y escrita en las secciones de Cartas al Director o artículo de Opinión, en medios como EL PAÍS (29 artículos), EL MUNDO (12 cartas), DEIA (un centenar), BERRIA (en euskera), Diario de Noticias (Nafarroa), Grupo Correo (especialmente en EL DIARIO VASCO, a menudo en DVórame), Estrella Digital, El Nuevo Herald (Miami), Info-TK, Ecología Social, E-Familiar, La Flecha, Galicia Diario, Aragón Digital, El Confidencial Digital, JovePress, Somos Padres, El Semanal Digital, Rojo y Negro, Rebelión, Alt+64, El Txoko, Senda Digital (Familias Numerosas), NoticiasDot, Mujer Nueva, Revista Fusión, Revista chilena ¿Qué pasa?, Revista feminista Penélopes, Revista literaria Satiria, El Triangle (frecuente colaboración en catalán y sólo en papel impreso),...