Un final feliz
Lo único que nos separa de la muerte es un poco de tiempo. Incluso la vida más larga tiene un final; ojalá sea un final feliz.La muerte es un destino inexorable para todos. Como dice Borges: “Morir es una costumbre, que sabe tener la gente”. Los poetas han señalado que la muerte no es algo que debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.
La muerte es terrible para quienes con la vida lo pierden todo; no para aquéllos cuya grata memoria, obra y legado no podrán desaparecer nunca del corazón de sus allegados. Sólo a quienes están próximos a morir les es permitido conocer que la muerte es una felicidad; los dioses ocultan esta noción a quienes todavía tienen que vivir para que puedan seguir el camino de la vida.
Morir es tan sencillo, tan aceptable y tan feliz como nacer. La muerte sólo es un paso hacia delante: Es el comienzo de la inmortalidad. No podemos saber cómo vamos a morir, o cuándo. Sólo podemos decidir cómo vamos a vivir, ahora mismo, quizá mañana, para vivir una vida con un final feliz.

Mikel Agirregabiria Agirre. Educador
blog.agirregabiria.net
Versión final en: mikel.agirregabiria.net/2006/finalfeliz.htm















2 Comentarios:
Eskerrik asko
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Le agradezco al sujeto este, el texto tan emotivo que ha escrito.
Ojala fuera cierto, que no lo es.
By Tablon, at 8:14 PM
Para alguien con fe, la muerte no es más que la siguiente aventura...
By Anónimo, at 8:08 PM
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